Es al anochecer, cuando el sol se retira de los cerros orientales, que Bogotá se deja descubrir. Lo que en horas diurnas es prisa y neblina, en la noche es fuego emocional. En el corazón de esta transformación vive https://joanhtzw918896.actoblog.com/41000351/la-ciencia-del-flirteo-en-la-noche-bogotana